Más conclusiones
Así como la vida es sueño y los sueños, sueños son; los juegos, juegos son. Así que el que se enoja pierde.
Si por cualquier razón ganas (o te dejan ganar) siempre, cuando pierdas te enojarás mucho. Y regresamos a lo anterior: el que se enoja pierde.
A veces hay que saber perder, se aprende más de los errores que de los aciertos. Más que ganar o perder hay que divertirse.
La vida es un juego, serio. La seriedad no impide la diversión, ni la diversión la formalidad ni el respeto y responsabilidad. En todo juego hay reglas.
Saber cuando romper reglas es parte del juego, al igual que formular las propias cuando las existentes son ambiguas.
Así como la vida es sueño y los sueños, sueños son; los juegos, juegos son. Así que el que se enoja pierde.
Tantan.